Según un informe de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), en 2018 se registraron 834 denuncias por antisemitismo, el doble de casos que en 2017, de los cuales la mayoría fueron realizados a través de redes sociales y páginas web; datos recogidos por la Mesa de Denuncias de esta entidad.

 

El concepto “antisemitismo” hace referencia al prejuicio y discriminación hacia los pueblos descendientes de la lengua semita que incluye árabes y judíos. Pero a partir del siglo XIX se volvió confusa porque ya no se distingue entre grupo étnico ni religión y comenzó a ser utilizada como una connotación discriminatoria exclusivamente a las personas de origen judío.

 

Argentina se encuentra en el sexto puesto en el ranking de distribución de la población judía en el mundo; con un total de 180.000 personas pertenecientes a la comunidad, según el último censo realizado en 2018. Sin embargo el antisemitismo en el país existe y las denuncias de agresiones aumentan con el paso del tiempo.

 

“Ultra Orthodox” by premasagar i

También se debe mencionar que los mensajes antisemitas en las plataformas online en Argentina era algo recurrente, pero desde la DAIA se observó un nuevo elemento: el ataque físico a referentes de la comunidad judía como el rabino Shlomo Tawil en la ciudad de Rosario, Santa Fe (provincia que limita al sur con Buenos Aires) en junio de este año o la agresión de personas que utilizaban kipá en distintos barrios de la capital del país. Todos actos de violencia vistos en países de Europa pero no en Argentina hasta este año.

 

Para Jorge Knoblovits, Secretario General de la DAIA, las principales causas de estas reacciones antisemitas están relacionadas con “la pérdida de memoria colectiva, el incremento del discurso de odio y el anonimato de las redes sociales”.

 

Tanto Knoblovist como autoridades de la delegación, consideran que en Argentina se debe trabajar en la creación de herramientas legales-administrativas y de cooperación internacional que posibiliten que los delitos online no sean respaldados por la inmunidad del anonimato, pero que de todas formas el verdadero desafío se encuentra en la prevención de estas conductas discriminatorias porque la agresión precede de la web.

 

Para  el Secretario General, transversalmente en la política argentina se debería tener la lucha contra el antisemitismo en agenda, porque por más buen diálogo que exista entre los representantes, los actos de violencia podrían continuar e incrementar por lo que se debe trabajar fuertemente para la erradicación de los prejuicios en esta materia. La DAIA se encuentra enfocada en la lucha de esta problemática hace años y dicen esperar que el gobierno sea parte y ayude en el cambio.

 

Por su parte, Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, resalta que el primer Plan Nacional de Acción de Derechos Humanos del Gobierno contempla cinco ejes en los que figura la inclusión, la no discriminación e igualdad. También afirma que este plan “nos obliga a trabajar codo a codo con la DAIA en su misión.”

 

Por Juan Manuel Garcés (Universidad Nacional de San Luis – Argentina)

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